En reiteradas ocasiones hemos señalado que, al contratar a un nuevo trabajador, el empleador asume cuatro (4) niveles de riesgo, los que debe ponderar adecuadamente para poder tomar las medidas preventivas correctas. 

Dichos riesgos laborales, poseen diferentes montos económicos que afectarán el patrimonio del empleador y, por tanto, las acciones preventivas que deben implementarse deben ser coherentes, con el monto de esos eventuales daños. En esta circular, trataremos dichos riesgos. 

Los riesgos laborales del empleador 

Los riesgos laborales que debe asumir un empleador al contratar un trabajador determinado, son esencialmente cuatro (4), cada uno de los cuales posee costos económicos crecientes. 

1. Mal trabajador. En algunas oportunidades el empleador se enfrenta con un trabajador que no cumple debidamente las tareas para las cuales se ha contratado, ya sea porque no cumple las tareas en forma correcta, porque posee un desempeño interpersonal que afecta a otros trabajadores, o por distintas situaciones que hacen calificarle como un trabajador inapropiado. 

Al consultar a los empleadores y sus supervisores que entienden como un “mal trabajador”, normalmente emplean términos como; “flojo”, “no hace bien las tareas”, “conflictivo”, “falta o llega atrasado”, entre otros calificativos. 

Este trabajador, bajo el supuesto que posee contrato escrito, debidamente firmado; si se

mantiene generará un mal clima laboral y, si se decide desvincularlo, habrá que comunicarlo y pagar el finiquito según el procedimiento y con el monto que la Ley establece. 

¿Cómo prevenirse? 

La única forma de prevenirse de este riesgo es tener un perfil del cargo definido, establecer un contrato que señale con precisión las tareas y la pauta técnica de las mismas y, establecer una política de empresa que señale: “no entra nadie si primero no firma contrato”. 

2. Fiscalización. Aunque existe la creencia que sólo la Inspección del Trabajo puede fiscalizar al empleador respecto de la relación laboral, también es posible que lo sea por otros servicios (Seremi de Salud o el SAG, por ejemplo). En estos casos, lo habitual es que el fiscalizador aplique una o más multas, por distintas faltas que comete el empleador ante sus obligaciones laborales. Algunas de las faltas más comunes son respecto del Libro de Asistencia (omisiones, borrones, firmas anticipadas, otras); uso y entrega de elemento de protección personal (EPP); bonos que no poseen un anexo en que se hayan pactado las condiciones; disposición de casilleros; no existencia de duchas con agua caliente; provisión de agua de bebida no autorizada; no actualización del contrato de trabajo, no existencia de comedores o ellos incumplen las exigencias mínimas, entre varias otras. 

La Inspección del Trabajo posee un documento en que establece cerca de 400 puntos a fiscalizar, por lo cual, ante una fiscalización es difícil salir sin multa alguna. 

Las multas ante una fiscalización pueden ser del orden de cientos a millones de pesos, dependiendo del número de trabajadores que posea la empresa. 

¿Cómo prevenirse? 

En Agrolaboral, hemos implementado como instrumento de prevención, una Auditoría Laboral, la cual permite diagnosticar las faltas, e implementar las acciones correctivas necesarias. Este instrumento ha sido muy importante para reducir la posibilidad de ser sancionado por la autoridad y normalmente considera la modificación de la documentación asociada a la relación laboral, además de efectuar algunos cambios en las instalaciones o condiciones de los lugares de trabajo (extintores, baños, duchas, señalética, entre otros). 

3. Demandas Laborales. La Ley a través del Código del Trabajo y sus normas complementarias, establece que el trabajador es la parte más débil en la relación laboral, por lo cual impone un alto grado de proteccionismo hacia éste. 

En materia laboral, los Tribunales del Trabajo acogen una demanda presentada por el Trabajador, por intermedio de la Defensoría Laboral o por abogados que ven en este proceso una oportunidad de ingreso. En estos juicios, normalmente es el empleador el que debe probar “su inocencia” de lo que se le acusa, por lo cual es indispensable que llegue con toda la batería de documentos que prueben su posición. 

Como consecuencia de lo señalado en el punto b), el que la empresa haya realizado un auditoria laboral e implementado sus sugerencias, le pondrá en una mejor posición que si tuviera faltas documentales o de procedimientos. 

La principal causa de demandas laborales es derivada de la “carta aviso”, la cual en muchos casos no se entregó, o bien no cumplió con el procedimiento, o la carta no posee todos los puntos que se le exigen a ese documento, lo cual da origen a demandas de “Despido Injustificado”, “Nulidad del Despido”, “Pago

del mes de aviso”, o “Indemnización de mes por año”. Para el año 2017, estos cuatro motivos representaron cerca del 30% de las demandas laborales llegadas a Tribunales (Fuente, INE 2018). 

¿Cómo prevenirse? 

La mejor acción es evitar llegar a Tribunales, para lo cual siempre es mejor cumplir con las exigencias laborales establecidas por las normas vigentes. Lamentablemente existen muchas empresas que aún no han adaptado sus procedimientos de contratación, manejo de la relación laboral y término de la misma, por lo cual cada día están más afectas a sufrir las consecuencias de este riesgo. 

En este caso siempre hay que tener en cuenta que, una vez presentada una demanda, el empleador ya perdió, porque, aunque gane en el juicio, siempre deberá solventar los costos del abogado que le defienda. 

4. Demandas por Accidentes Laborales. El Código del Trabajo y sus normas complementarias contienen una serie de obligaciones destinadas a la protección de los trabajadores. De partida, el artículo 184 del Código del Trabajo establece que es obligación del empleador, “tomar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de los trabajadores, informando de los posibles riesgos y manteniendo las condiciones adecuadas de higiene y seguridad en las faenas, como también los implementos necesarios para prevenir accidentes y enfermedades profesionales.” 

Como resultado de lo establecido por la Ley, ante cualquier accidente laboral ocurrido por culpa o negligencia del empleador, éste deberá responder y, el trabajador podrá demandar judicialmente a su 

empleador solicitando que se le indemnicen los daños causados, los que podrán ser no sólo físicos, sino también los de lucro cesante e incluso el daño moral. 

Para un trabajador reclame y obtenga una indemnización por accidente de trabajo al empleador, éste debe haberse producido por una omisión de las medidas de seguridad, porque el empleador no informó al trabajador de los riesgos (Derecho a Saber), u otras causas ajenas al propio trabajador. 

a. Accidente por falta de capacitación y/o de informar sobre los riesgos que supone el trabajo. El empleador está obligado a capacitar al trabajador de la forma correcta de hacer el trabajo para evitar accidentes (Trabajo Seguro), informarle de los riesgos propios de la tarea a realizar (Derecho a Saber). Esta capacitación incluye también en correcto uso de los elementos de protección personal necesarios para la tarea (casco, guantes, zapatos de seguridad, arnés, otros). 

b. Accidente por uso de equipos, maquinarias o herramientas defectuosas o, sin la mantención adecuada. Esto obliga a tener un plan de mantención de equipos y maquinarias, así como proporcionar herramientas en buen estado. 

c. Accidente laboral por la falta de entrega de elementos de protección personal. Los riesgos de accidentes laborales pueden ser reducidos con el correcto uso de los elementos de protección personal. Ocurre que, en algunas ocasiones, dichos elementos no han sido proporcionados, o bien, si han sido proporcionados, el empleador no obliga a usarlos. 

usarlos, el empleador puede amonestar, multar, e incluso despedir si la conducta es reiterada. 

d. Accidente laboral por una falta de supervisión. Toda tarea realizada por el trabajador debe tener una supervisión directa por parte del empleador. Esto se materializa por medio de un jefe o supervisor, que vigila, controla y sanciona la ejecución de las actividades. La supervisión directa no implica que el 

jefe esté permanentemente al lado del trabajador, pero si, que regularmente observe el buen actuar del trabajador. 

e. Accidente laboral por una falta de señaléticas y protecciones. Una materia sobre la cual se pone poco énfasis al interior de las empresas, es disponer de las señaléticas apropiadas y protección de los equipos o maquinarias que poseen elementos en movimiento. 

Se reduce la responsabilidad del empleador cuando en el lugar de trabajo, existen señaléticas que adviertan de los riesgos (Peligro, Cuidados, Advertencias) respecto de la tarea, de los equipos o maquinarias, de las vías de escape, de las conductas apropiadas o prohibidas. 

f. Accidente laboral por una falta de sensores y alarmas. Las normas obligan a que todas las máquinas en movimiento (camiones, tractores, grúas, grúas horquillas, cosechadoras, otras), tengan alarma de retroceso (pito). Si ocurre un accidente con una máquina en movimiento y ésta no posee la alarma, la responsabilidad recaerá sobre el empleador. 

¿Cómo prevenirse? 

La mejor acción de evitar las sanciones derivadas de accidentes laborales, es no tener accidentes laborales. Para esto, la obligación del empleador es constituir Comité Paritario cuando posee 25 o más trabajadores o Departamento de Prevención y Seguridad Laboral cuando posea 100 o más trabajadores. En este caso, el Departamento debe estar dirigido por un Experto en Prevención de Riesgos. 

Las indemnizaciones por accidentes de trabajo, obtenidas en un Tribunal Laboral, pueden llegar a ser de varios millones de pesos, especialmente si hay lesiones graves o altos porcentajes de incapacidad. 

Manuel Saavedra Correa, Ing. Agr., Agrolaboral 







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